Sistemas para ganar

Desde hace siglos se ha tratado de ganar a la Ruleta de diversas maneras. Y realmente es posible hacerlo, pero muy difícil también. Hay sistemas que se ha demostrado que han funcionado, otros no. Empezaremos por estos.

 

Sistemas “matemáticos”

Los grandes especialistas y analistas de juegos de casino (matemáticos o afines la mayoría de ellos) están hartos de decir que no hay ningún sistema que pueda ganar a la larga basado en modificar la apuesta en base los resultados de tiradas anteriores. Ni en la Ruleta ni en ningún otro juego de casino (ver Sistemas de apuesta)

Un sistema clásico y antiguo es Martingale, que consiste en doblar la apuesta anterior si se pierde. Como alguna vez se volverá a ganar, en ese momento se recuperará todo lo perdido y además se ganará algo. Este sistema sería infalible si se tuviera un capital gigantesco con el que poder jugar y además las apuestas no estuvieran limitadas. Pero lo están, entre otras cosas para evitar sistemas de este tipo. Aunque el jugador pudiera hacerlo, llegará un momento en el que no pueda subir la apuesta a causa de los límites del casino.

Hay muchos más sistemas de este tipo, otros incrementan la apuesta después de ganar. Da igual, ningún sistema cambia el margen de la casa y por tanto no pueden ganar a la Ruleta a la larga. Unos harán que se gane la mayoría de veces algo de dinero a costa de perder mucho en pocas ocasiones y otros lo contrario.

Tampoco se puede predecir si va a salir el rojo o el negro (o par/impar o pasa/falta) porque ya hayan salido un número de veces seguidas. Ver la “falacia del apostador“. Puede dar la sensación de que si el rojo ya ha salido por ejemplo nueve veces seguidas, pues en la siguiente tirada tiene que salir ya el negro. Otra gente piensa al revés, que el rojo está en racha y entonces hay que apostar a él.

Los dos razonamientos son absurdos porque las tiradas son independientes, en una tirada no cuenta para nada lo que haya pasado en las anteriores. Las probabilidades de obtener par o impar (o la apuesta que sea) son las mismas en la tirada primera que en la tirada octava.

Los casinos se frotan las manos con este tipo de clientes y les facilitan incluso la labor, poniendo a su disposición papel y lápices con los que los jugadores intentan obtener tendencias.

Porque siguiendo estos sistemas se pierde más. La razón es muy sencilla: normalmente estos jugadores apuestan más y a veces de forma progresiva, que los que apuestan el mínimo siempre. Apostar más significa perder más a la larga. A los casinos les sale rentable el regalar los lápices y papeles para esto.

Dicho lo anterior, no hay que rendirse. Hay sistemas que SI han podido vencer a la Ruleta y quizá puedan seguir haciéndolo. Eso sí, no es sencillo en absoluto. Si lo fuera, mucha gente lo haría y las Ruletas habrían desaparecido de los casinos.

 

BIASED WHEELS

En inglés esto quiere decir algo así como “Ruletas no imparciales o Ruletas con tendencia”. En efecto la Ruleta es una máquina mecánica que puede tener imperfecciones o estar mal equilibrada o inclinada. Esto provoca que al cabo de muchísimas tiradas unos números aparezcan más que otros. Uno de los casos más recientes y conocidos es el de Los Pelayo, una familia española que consiguió ganar mucho dinero en los años 90.

 

¿Cómo lo hicieron?

La idea fue de Gonzalo García Pelayo, el padre de familia. Para poder llevar a buen término este sistema y ganar a la Ruleta, había que recopilar muchísimos datos. Junto a sus hijos, pasaron varias horas durante varias noches tomando nota de los resultados de tiradas en las Ruletas del casino Gran Madrid. Todos esos datos los introducían en un programa de ordenador que calculaba cuales de ellos salían más que el resto y, por tanto, esos números era a los que había que apostar.

Una vez que tuvieron un conjunto significativo de datos (miles de tiradas) dieron esos resultados por buenos, terminó la fase de recogida de información y comenzaron a jugar, apostando a esos números. Y las ganancias llegaron y no fueron pequeñas. Estimaron que su ventaja sobre el casino era más del 6%, lo cual es una ventaja enorme, mayor que la de los contadores de cartas en el Blackjack.

El casino intentó impedir la entrada a Los Pelayo, pero tras recurrir estos a los juzgados, tuvieron que permitirles seguir jugando. Pero el casino cambió y perfeccionó las Ruletas, que empezaron a ser más imparciales y por tanto menos rentables. Esto llevó a la familia a intentar su sistema fuera de España, lo que incluía importantes ciudades europeas y Las Vegas como destino final. Tras una serie de meses de éxito, la presión sufrida por la familia por parte de los casinos y el stress hizo que el proyecto fuera abandonado.

Se puede ver un interesante documental sobre Los Pelayo, además contado por ellos mismos, en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=NJ1GFG_xyPU

 

PREDICCIÓN FÍSICA para GANAR A LA RULETA

El sistema anterior es estadístico: predice los números a los que hay que apostar después de obtener información (muestras) de muchísimas tiradas. El sistema opuesto a este intenta predecir qué números van a salir antes de apostar.

La Ruleta es un sistema físico en el que actúan las leyes de movimiento de Newton y la fuerza de gravedad. Y hay ecuaciones que calculan la distancia y el tiempo que la bola recorre en base a la velocidad y deceleración de la bola, tamaño y peso de esta, tamaño de la Ruleta, coeficiente de fricción, rozamiento con el aire y otros. Usando estas ecuaciones y (lo más importante) siempre que dé tiempo a medir tiempos desde que la bola empieza a rodar hasta que el crupier dice “no va a más”, es posible saber en qué zona de la Ruleta va a caer la bola y por tanto apostar a esos números.

Por supuesto los aciertos no son del 100%. Pero si buena parte de las veces la predicción es capaz de saber la zona de la Ruleta donde caerá la bola, entonces apostando a los números de esa zona la ventaja sobre el casino es enorme.

Einsteint no tenia razon

 

El movimiento en la Ruleta se puede descomponer en tres fases:

  • La bola da vueltas hasta que la fuerza de la gravedad es mayor que la fuerza centrífuga, lo que provoca que salga de su órbita circular y caiga. Se trata de saber en qué posición de la Ruleta, tiempo y velocidad de la bola ocurrirá eso. Partiendo de una velocidad inicial medida en un momento concreto y conociendo la deceleración, se puede saber cuando se alcanzará esa velocidad de salida y por tanto por dónde sale y cuándo
  •  

  • La bola sale de la órbita y va cayendo en espiral por la parte inclinada de la Ruleta hasta que choca la mayoría de las veces contra un obstáculo en forma de diamante. En esta fase se trata de saber cuánto espacio recorre la bola en esa espiral hasta que choca con el diamante y el tiempo que tarda en hacerlo
  •  

  • El rodillo interno, que contiene las casillas con los números, está en movimiento opuesto al giro de la bola. Conociendo también una velocidad inicial del rodillo y su deceleración, es posible saber qué parte de este (y por tanto qué número) estará debajo del diamante cuando la bola impacte contra él

 
movimiento de la Ruleta
 
Y esto es lo más que se puede conocer con cierta precisión. Una vez la bola choque contra un diamante, rebotará de distintas maneras y los caminos que toma dependen más del azar. Pero se puede observar un comportamiento más o menos constante. A lo largo de varias tiradas se observa la distancia entre el número que está debajo del diamante cuando la bola choca con él, y el número donde finalmente descansa la bola. En muchas Ruletas se podrá determinar que hay distancias que se repiten más que las demás. Aproximando los resultados a una distribución normal y tomando una media, se calcula la distancia más probable.

Para añadir aún más dificultad, la previsión de la primera fase (cuando la bola sale de la órbita y comienza a caer) se complica porque la mayoría de Ruletas tienen cierto grado de inclinación con respecto al suelo. En Ruletas inclinadas, sucede que hay zonas por las que la bola NO puede salir. Nunca lo hará desde la parte alta de la Ruleta, una inclinación de tan solo 0.2 grados creará una zona prohibida de entre un cuarto y un tercio de la Ruleta.

 

No todas las Ruletas son iguales

Las Ruletas son de distintos tamaños y materiales, y el ángulo de su parte inclinada (por la que cae la bola en espiral) también varía de unas a otras. O la inclinación de la propia Ruleta completa respecto al suelo. Como en un casino no se pueden medir ángulos ni distancias con precisión, hay que estimar esos parámetros.

Esto se hace midiendo velocidades de bola y rodillo. Tomando tiempos de paso consecutivos de ambos elementos por un mismo punto y observando distintas zonas de salida de la bola, a lo largo de varias tiradas. Una vez se han establecido los parámetros ya se pueden aplicar las ecuaciones y jugar de verdad.

 

Se necesita un ordenador

Las operaciones que requieren las ecuaciones implicadas son complejas y no se pueden hacer mentalmente. Hace falta un ordenador para llevarlas acabo.

Esto se hará en dos fases:

  • Primero hay que ajustar los parámetros en el ordenador de cada Ruleta en concreto, lo que llevará una serie de mediciones para estimarlos, tal como se ha explicado antes. También aquí se calcula la deceleracion del rotor y la bola y la velocidad de salida de órbita de la bola, además de los ángulos de inclinación de la Ruleta
  • Luego ya se puede predecir en cada tirada la zona de la Ruleta dónde caerá la bola y apostar al número previsto y a sus vecinos, tomando una medida de tiempo para una vuelta de la bola y otra del rotor

 

En esta segunda fase el tiempo es crucial. Tiene que ser suficiente para tomar medidas y colocar las fichas en los números previstos.

El casino por tanto tiene una manera muy fácil de prevenir esta estrategia: diciendo “no va más” al poco tiempo de lanzar la bola. No suele hacerse y la mayoría de los casinos permiten apostar hasta que la bola está a punto de caer, lo cual les beneficia porque habrá más apuestas sobre la mesa.

 

El grupo Eudaemonic

A finales de los años 70, un grupo de físicos dirigidos por Norman Packard y Doyne Farmer consiguieron poner en práctica este sistema con éxito. Estudiaron a fondo la física de la Ruleta, desarrollaron las ecuaciones y crearon un ordenador capaz de hacer las predicciones de forma certera.

Jugaban en equipo, porque el ordenador estaba dividido en dos partes. Una parte se ocultaba en la suela de un zapato y los tiempos se medían con pulsaciones del dedo gordo del pie. Este ordenador hacía las predicciones y mandaba los números a apostar a un receptor situado en el abdomen del otro miembro del equipo. Esta persona sentía la presión de solenoides sobre su piel, indicándole en código binario el número a apostar.

De esta manera el trabajo se reparte, es más sencillo y menos sospechoso. La persona que apuesta NO está pendiente de la Ruleta y la persona que hace las mediciones (y por tanto mira fijamente la Ruleta) no apuesta. Y por supuesto fingen no conocerse entre sí.

Aunque el ordenador era bueno prediciendo, múltiples problemas técnicos hicieron que el proyecto dejase de ser viable. Las comunicaciones entre los ordenadores fallaban, los cables se rompían y el sudor del cuerpo hacía que los componentes provocasen cortocircuitos y quemaduras en el abdomen y no funcionasen bien. Gran cantidad del dinero ganado era para reparar el equipo que se dañaba.

De todas formas parece increíble y tiene muchísimo mérito que fuesen capaces de hacer lo que hicieron en esa época, cuando la tecnología estaba tan poco avanzada. Lo cual invita a pensar que actualmente debería ser mucho más fácil, con tanta y tan buena tecnología en miniatura al alcance de la mano (teléfonos móviles…..)

En el siguiente enlace se puede ver un documental sobre el grupo Eudaemonic:

https://www.youtube.com/watch?v=YSIie7oZ5Io&amp