Mesas electrónicas

Desde 2013-2014 aproximadamente están proliferando en los casinos españoles las mesas electrónicas. En esta sección se va a describir su funcionamiento, ventajas y desventajas. Se usan sobre todo en el Blackjack, Ultimate Texas Hold’em y Three Card Poker.

 

Cómo son

Son mesas aparentemente normales, del mismo tamaño y con la misma cantidad de puestos y sillas, pero tienen instaladas unas pantallas táctiles. Con ellas el jugador apuesta y toma las decisiones. Se dispone de varios tipos de ficha para elegir, normalmente de 1€, 2€, 5€, 10€ y 25€. Combinándolas se puede apostar lo que se quiera.

El sistema sabe la jugada que llevamos en todo momento. Eso es posible porque las máquinas mezcladoras tienen un sistema que es capaz de leer las cartas según van saliendo. Como el ordenador sabe cuántas personas juegan en cada momento y dónde están sentadas, es capaz de conocer las jugadas de todos incluido el crupier.

Cuando el jugador tiene que decidir, le aparecen en pantalla las opciones disponibles y sólo podrá seleccionar las que apliquen en el momento. Por ejemplo en el Blackjack, si tiene 3 cartas la opción de doblar aparece desactivada. Lo mismo que la de abrir, que sólo se activa si las dos primeras cartas son iguales.

Además dependiendo de las reglas unas opciones se activan o desactivan. Por ejemplo la opción de retirarse no estará disponible si el casino no la admite. Tampoco la de doblar si la suma de las dos primeras cartas no es 9-11 (en Europa no se suele permitir doblar con otras sumas).

No hay que confundir estas mesas, semi-automatizadas, con el juego totalmente electrónico. En España existe el caso de las Ruletas en las que ya no hay crupier, pero la Ruleta física sí que suele estar ahí.

Sin embargo en otros países, existen otro tipo de mesas completamente automáticas. No hay crupier. Las cartas también son digitales. En mi opinión personal esto ya le quita demasiado atractivo al juego. Un juego sin crupier ni cartas es como jugar contra un ordenador o jugar online.


 

Diferencias en el desarrollo del juego

El crupier físico sigue existiendo y repartiendo las cartas, lo que pasa es que ahora ya no suma las jugadas. No se juega con fichas. El jugador al entrar a la mesa paga al crupier el dinero que desea tener como capital para jugar. El crupier introduce en el sistema la cantidad y cuando el jugador se va se lleva un cupón con el importe del capital que le quede. Este cupón se canjea por dinero en metálico en caja.

El crupier tampoco hace los pagos. Automáticamente el ordenador sabe si el jugador ha ganado o perdido y paga o cobra en consecuencia. Si un jugador se equivoca al decidir en ocasiones el crupier es capaz de rectificar y deshacer la jugada, introduciendo los cambios manualmente en el sistema.

Otra cosa que cambia bastante es que ya no se puede apostar por otro jugador. Los jugadores de pie no pueden apostar en las casillas de los jugadores que están en la mesa, ni un jugador en la mesa puede apostar en la casilla de otro.

 

Ventajas

El crupier no se equivoca ni al contar las jugadas ni al hacer los pagos.

Las apuestas mínimas permitidas suelen ser más bajas. En las mesas tradicionales las apuestas mínimas normalmente no bajan de 5€ mientras que en las electrónicas el mínimo suele ser 1 o 2€.

El jugador no siente la presión de que otra persona (sobre todo si no la conoce) apueste por él.

Los gestos del jugador para tomar decisiones no se pueden malinterpretar, dado que las decisiones se toman pulsando la pantalla. No hacen falta gestos ni palabras.

A veces las reglas son mejores. Hay casinos donde en la mesa electrónica permiten la retirada en el Blackjack pero en la tradicional no, por ejemplo.

 

Desventajas

El que no haya fichas le quita “sabor” o “chispa” o “tradición” al juego. La forma de apostar y cobrar los pagos es más fría.

Como el crupier no cuenta ni paga, las partidas van más deprisa. Dado que el margen es favorable al casino, se perderá dinero más deprisa. Esto se puede contrarrestar si se apuesta menos cantidad o si las reglas de la mesa electrónica son mejores.

Si no hay sitio en la mesa no podremos apostar por otra persona que esté jugando.

En alguna ocasión en la que el crupier tiene que deshacer o reconstruir alguna jugada, se puede perder bastante tiempo.