Blackjack en Las Vegas

Por fin se cumplía un sueño: poder jugar al blackjack en Las Vegas. La ciudad siempre me había atraído pero sobre todo lo que más quería era poder jugar allí.
 

Un juego importante

Por todo lo que había leído yo sabía que el blackjack seguía siendo el juego de cartas más importante en los casinos de Las Vegas. Y así se confirmó. En todos los casinos a los que fui, el juego que más mesas dedicadas tenía era este.

El blackjack tradicional era el que predominaba con mucha diferencia aunque había también mesas de otras variantes como el Blackjack Switch, Super Fun o Spanish 21. Realmente no investigué mucho en estos juegos. Por lo que ya sabía el margen de la casa es peor y no suelen merecer la pena. Ofrecen a veces alguna regla muy buena, por ejemplo que el jugador no se pase con 22, a costa de que otras sean peores.

Todas las mesas que vi ofrecían apuestas paralelas. Y a veces el nombre del blackjack que se jugaba en ellas tenía que ver con estas apuestas. Algunas estaban relacionadas con el Poker, de forma que el jugador podía ganar algo si por ejemplo se le repartían 5 cartas y obtenía un trío. Independientemente de que hubiera ganado o perdido su propia jugada de blackjack. En España las apuestas paralelas casi nunca existen en mesas normales, sólo en las electrónicas. De todos modos como las apuestas paralelas suelen ser siempre una mala idea, no indagué mucho sobre el asunto y me concentré en el blackjack en sí.

 

Reglas

En EEUU el crupier se reparte su segunda carta tapada y tiene que mirarla si la otra es un diez o un as, para ver si tiene blackjack. Como sabemos esto tiene ventajas para el jugador, que se puede ahorrar el doblar o abrir si finalmente lo lleva. Ese momento de comprobación añade un punto extra de emoción al juego.

Aunque en pocas mesas, sí que había máquinas mezcladoras continuas como las que se usan en Europa. Realmente si no se cuentan cartas viene a dar lo mismo, aunque es cierto que se juega (y por tanto se pierde) más deprisa. Otro inconveniente es que no se puede utilizar el rato que el crupier está barajando para charlar con él o con los demás miembros de la mesa.

Lo que no me esperaba es que casi todos los casinos tienen ya la regla “Dealer hits Soft17”. Con un 17 blando (con un as) el crupier está obligado a seguir pidiendo. Esto es malo para el jugador porque aunque es verdad que el crupier se pasa así más a menudo, suele mejorar con frecuencia la pobre jugada de 17. Después, leyendo “Million Dolar Blackjack” de Ken Uston, me enteré de que en Downtown se juega así desde hace muchos años.

También abunda la regla “Blackjack pays 6 to 5” que es de las que más incrementan el margen favor de la casa. Normalmente se usa en mesas muy baratas ($5) o en aquellas donde se juega con una o dos barajas.

Esa es otra de las diferencias con respecto al Blackjack español: el uso de una o dos barajas solamente . Esto beneficia mucho al jugador y como los casinos no quieren regalar dinero, lo que hacen es ofrecer esto en mesas muy caras o bien con la regla de 6 a 5 mencionada antes. Y por supuesto barajando con bastante frecuencia para impedir el conteo de cartas.

Tal y como esperaba en la inmensa mayoría de casinos se permite doblar con cualesquiera dos primeras cartas, no como aquí, que solo permiten hacerlo si se lleva una jugada de 9 a 11 puntos. De todas formas también había excepciones y en algunas mesas donde estaba limitado como aquí o incluso peor: solo doblar con 10 u 11 puntos.

Otra cosa que sucedía en algunas mesas baratas, aunque poco, era que no se podía doblar después de abrir. Esta regla, aparte de perjudicar al jugador, modifica la estrategia básica. Disminuyen las ocasiones en las que abrir, hay que ser más cauto al hacerlo. Por ejemplo los cuatros no se abren nunca.

blackjack in vegas
Jugando con mi gran amiga Laura en Binions

 

Crupieres

Hay poca diferencia en el modo de trabajar entre los crupieres americanos y europeos. Su amabilidad, forma de interactuar con los jugadores, hablarles, aconsejarles, etc, es más o menos como en España.

Me llamó la atención que cuando la primera carta del jugador es un as, el crupier la frota como deseándole suerte para que consiga blackjack. Es un gesto agradable que se agradece.

Algo parecido ocurre cuando el jugador empata. El crupier pone el puño cerrado sobre la ficha del jugador como indicando que esa ficha se queda ahí, que el jugador la conserva y no la pierde.

La última diferencia que observé ocurría al doblar y no siempre. Pero muchas veces la tercera y última carta que se da al jugador era tapada (de ahí lo de “double-down”). Y no se destapa hasta que el crupier ha terminado de jugar. Esto añade otro punto de emoción ya que el jugador no sabrá hasta al final que jugada lleva y mantiene más tiempo la esperanza de ganar aunque se haya quedado con 13 puntos.

Este tipo de detalles hacen que la versión americana sea más divertida que la europea.

Por parte del jugador las señas con las manos son las mismas que se usan aquí para pedir, plantarse, doblar o abrir. Excepto cuando se juega como se cuenta a continuación.

 

Blackjack con cartas tapadas

Una modalidad de la que había oído hablar es el blackjack con cartas tapadas. Respecto a reglas no cambia nada pero en cuanto al desarrollo del juego, sí.

Llegué a la mesa sin haber visto antes  jugar a los demás, cosa que debía haber hecho. Porque al principio el crupier y resto de jugadores se desesperaron un poco conmigo.

Las cartas se reparten boca abajo al jugador, con lo cual nadie ve las cartas de los demás (esto es un grave inconveniente para contar cartas). Las del crupier son como siempre, una tapada y otra no. Cuando termina el reparto, el jugador coge las cartas con la mano y las mira. Sólo se puede utilizar una mano, la otra debe de quedar fuera de la mesa en todo momento.

Para plantarse se meten las cartas debajo de las fichas de apuesta. Para pedir el jugador sujeta las cartas con la mano y las desliza hacia sí mismo raspando el tapete dos veces. Si se quiere doblar o abrir hay que descubrir las cartas y poner una ficha extra de apuesta.

Otro cambio importante: el jugador es ahora quien suma sus cartas. Si se pasa tiene que descubrirlas y tirarlas. El jugador puede equivocarse y pensar que no se ha pasado cuando así ha sido. Al final el crupier descubre las cartas de todos y si el jugador se había pasado realmente no ocurre nada, porque va a perder igual. Pero queda feo y de jugador torpe el que esto ocurra.

Para compensar que es más difícil jugar así, el casino introducía una ventaja a favor del jugador: se usaban sólo dos barajas. Esto baja el margen de la casa y se agradece el detalle. No sé si ocurría en todos los casinos o no porque a esta modalidad sólo jugué en el casino Fremont, no la vi en muchos más.

Resultaría muy tentador contar cartas usando dos barajas pero es casi imposible debido a que se descubren las cartas al final y hay muy poco tiempo para verlas. Eso se podría hacer con muy pocos jugadores o siendo extremadamente rápido. No era mi caso.

Como todo, esta modalidad tiene cosas buenas y malas. Es la que menos margen tiene para el casino de las que jugué. Pero es menos emocionante al no ver las cartas de los demás mientras transcurre el curso del juego.

 

¿Es mejor el blackjack americano que el europeo?

Mi idea preconcebida era que sí, porque hay dos reglas americanas que benefician al jugador:

  • Crupier se reparte segunda carta tapada (+0.11% de margen a favor del jugador)
  • Se puede doblar con cualesquiera dos primeras cartas (+0.09% )

 

Sin embargo lo siguiente es peor que las dos reglas anteriores juntas:

  • Crupier pide con 17 blando (-0.22%, en contra del jugador)

 

Con lo cual está claro que el blackjack americano ha dejado de ser mejor a causa de esto. Más aún cuando ya en cada vez más de mesas españolas se permite la retirada, cosa que en los casinos americanos ocurre menos. Y por supuesto la nefasta regla “Blackjack paga 6 a 5” no existe en nuestro país hasta donde yo conozco.

El único caso en el que el americano es mejor jugando con una o dos barajas. La modalidad de cartas tapadas es un ejemplo.

Todo lo dicho hasta ahora es válido hablando en general. Pero en mesas caras ($50 o más) la cosa cambia mucho y es posible encontrar muy buenas reglas: retirada, re-abrir ases, el crupier se planta con todos los 17s y pocas barajas. El margen de la casa es mejor pero dado que las apuestas son mucho más altas a la larga se perderá bastante más dinero y las oscilaciones del capital serán brutales.

 

¿Se puede encontrar buen blackjack en Las Vegas?

Hay tanta variedad en las reglas y límites de apuesta que no es fácil. La pregunta es: ¿existen mesas de mínimo $5 en las que el blackjack se pague 3 a 2 y se pueda doblar después de abrir? La respuesta es afirmativa pero hay que buscar bien. Los siguientes casinos del Downtown disponen de dichos juegos (además por la noche) según pude comprobar personalmente ya que jugué en ellos.

  • Golden Gate
  • Downtown Grand
  • Plaza
  • Fremont

 

 
Y en la zona del Strip:

  • Paris
  • Planet Hollywood
  • Treasure Island
  • Flamingo

 

Estoy casi seguro de que en estos últimos el límite de $5 aplica sólo por las mañanas porque por la tarde o noche, que es cuando yo estuve, no vi mesas tan baratas. Como no lo pude comprobar personalmente, consulté la siguiente lista:

https://wizardofvegas.com/guides/blackjack-survey/

Confío plenamente en ella. Está obtenida de una web de obligada visita para todo aquel que quiera ir a Las Vegas.

Como curiosidad, esta lista no contempla los blackjack que pagan 6 a 5. Para esta web este tipo de juegos directamente no son blackjack. Estoy de acuerdo en que es un abuso y una forma fácil para el casino de aprovecharse de jugadores que no conozcan esta regla. Implica pasar de un margen de 0.6% a casi un 2%. De ahí a no considerar ese juego como blackjack, hay diferencia, porque realmente sigue siéndolo. Hay otros juegos con márgenes mucho mayores. Por supuesto no recomiendo jugar en esas mesas pero si no queda más remedio, tampoco pasa nada por echarse unas cuantas rondas.

 

Contar cartas

Ya que en España no es posible, uno de mis mayores alicientes para jugar al blackjack en Las Vegas era poder contar cartas. Teniendo en cuenta mi falta de experiencia en casinos reales pensé que no sería fácil.
 

¿Puede hacerse?

En mi caso dependía mucho de la velocidad a la que los crupieres repartiesen las cartas. Afortunadamente la mayoría de ellos lo hacía a una velocidad moderada e incluso lenta en ocasiones. Así que usando un sistema sencillo, el Red Sevens de Arnold Snyder, no tuve demasiado problema en contar cartas durante algunos ratos. Pero cansa. No es lo mismo contar cartas en casa con un programa de ordenador que en un casino real, que hay que estar atento a otras cosas como los compañeros de mesa que hablan, las bebidas, crupier, etc. Con la parte técnica no tuve demasiado problema, aunque vuelvo a repetir que no fueron ratos largos.

El otro aspecto, más díficil, es evitar que se den cuenta de que estás contando. En mi caso fue fácil por dos razones: mis apuestas variaban poco y además eran pequeñas.

A los casinos no les preocupan los jugadores que apuestan poco. En mi caso apostaba $5 o $10 depende de la cuenta y sólo una vez $15. Eso para un casino es despreciable y no empiezan a vigilar a un jugador hasta que empieza a apostar mayores cantidades y sobre todo tienen en cuenta los cambios grandes de apuesta.


 

¿Es rentable?

Para poder superar el margen de la casa con cierta holgura hay que tener un rango de apuesta mucho mayor que el que yo usé y un capital importante dedicado al juego. Y aún así en un viaje sólo de siete días puede pasar cualquier cosa. Contar cartas funciona a largo plazo.

En mi caso claramente la intención era probar y experimentar, no ganar dinero. Apostar 3 fichas como máximo es muy poco. Un rango 1-8 o mejor aún 1-16 hubiera sido el ideal. No era mi idea apostar tan fuerte, pero si podía dejar el margen de la casa a cero o muy ligeramente a mi favor, mejor que mejor.

Otra opción que pensé era jugar sólo cuando la cuenta fuera positiva y por tanto el margen estuviese a mi favor. De esta manera se evita tener que variar la apuesta, que es una de las cosas que llaman la atención. Sin embargo para que esto funcionase bien y teniendo en cuenta el método de conteo que quería usar, hice simulaciones. Vi que iba a jugar menos de un 30% de las manos. Esa tampoco era la idea.

Por supuesto que hay casos en los que puede ser rentable, apostando con un rango mucho mayor y con un buen capital. Buscando bien se pueden encontrar juegos con muy buenas reglas aunque los mínimos de apuesta suben. Muy importante también es la penetración. Yo en los que jugué, de las seis barajas se repartían realmente menos de cuatro. No es mucho. He leído que hay casinos en los que la penetración es mejor. Sucede también que cada vez más casinos utilizan ocho barajas. Cuantas más barajas peor para contar, como ya se explicó en el apartado contar cartas de esta web.

Hay casinos en los que no permiten al jugador incorporarse hasta que se baraja de nuevo. Con esto intentan evitar que cuenten cartas sin jugar y empiecen a apostar cuando la cuenta sea buena. También vi casos en los que se permite la entrada pero se limita la apuesta.

Sea como sea, y si se quiere hacer en serio, hay que tener en cuenta que los casinos cada vez detectan mejor a los contadores de cartas. En la web mencionada anteriormente también se dan indicaciones de como actúan los casinos en estos casos:

https://wizardofvegas.com/guides/blackjack-survey/

 

Ambiente en la mesa

En los días que estuve allí me resultó más agradable el ambiente en las mesas americanas que en las españolas. Varias causas contribuyeron a esto. Una de ellas es que la gente tiene más experiencia jugando. Aquí ocurre muchas veces que las mesas están llenas de principiantes y algunos no hacen más que preguntar constantemente al crupier o resto de jugadores e interrumpir el juego. Por supuesto que todos hemos sido principiantes alguna vez, pero aún así se pueden haber leído las reglas básicas del juego e ir por primera vez a la mesa con unos conocimientos mínimos.

Siendo mayor el nivel de los jugadores allí, era sin embargo menor el nivel de increpaciones. La gente se mete menos con los demás. No vi en ningún momento a ningún jugador decirle a otro lo que tiene que hacer o reprenderle por una mala jugada. Esto en España esto pasa a veces, sobre todo con el jugador que juega justo antes que el crupier. A veces la gente opinaba “yo esto lo hubiera hecho de otra manera”, pero no en modo recriminatorio o despectivo.

Tampoco vi que nadie quisiese dar lecciones, cosa que aquí me ha ocurrido en ocasiones. Jugadores que se creen que saben mucho constantemente “aconsejando” o diciendo a otros lo que tienen que hacer aunque no les conozcan de nada. Normalmente los que de verdad saben suelen estar bastante callados a menos que se les pregunte.

De todo lo anterior tampoco hay que deducir que la gente sea seca o no hable. Al revés. En general eran simpáticos y agradables y (sin llegar a agobiar o interrumpir) en la mesa se hablaba. De hecho al vernos extranjeros nos preguntaban enseguida de dónde éramos y cuando decíamos que españoles se les dibujaba una sonrisa en la cara y nos sentíamos bien tratados. La mayoría, o habían estado en España, o conocían a gente que había estado. Nos tenían simpatía.

Tampoco vi a gente borracha o ruda con otros jugadores o con los crupieres, ni tampoco a hombres desagradables o pesados con crupieres femeninas. Eso sí lo he visto en España en ocasiones. Lo que tienen que aguantar algunas crupieres…

Por supuesto habría excepciones. Pero de los ratos que jugué, el ambiente en las mesas es uno de los mejores recuerdos que me llevo de allí.