¿Se puede ganar en un casino?

¿Se puede a largo plazo ganar en un casino? ¿Cual debería de ser la verdadera motivación para ir? La respuesta a la segunda pregunta es muy sencilla: pasar un buen rato. La respuesta a la primera es clara también: en casos muy concretos. Pero es muy difícil. Si se tiene la idea general de ir al casino a ganar dinero, la decepción es casi segura.

la Ruleta es uno de los juegos más famosos de casino
 
Unos días se gana y otros se pierde. A la larga se perderá un poco de dinero debido a que cada juego está construido de forma que otorga una ligera ventaja al casino. Es lo que se conoce como “margen de la casa“. Siempre hay alguna regla concreta que les beneficia. Es normal, el casino es un negocio y tiene que ganar dinero.

El margen de la casa es el porcentaje que vamos a perder por cada apuesta que hagamos. Si es del 1% y apostamos 5€, entonces serán 5 céntimos. Evidentemente esto es un promedio. No se pueden perder sólo 5 céntimos en una jugada concreta, pero a lo largo de muchas partidas el porcentaje tenderá a ser ese.

Por ejemplo si jugamos 1000 partidas podemos estimar que perderemos 50€.

 

Entretenimiento por un precio razonable

Esa cantidad de dinero es lo que nos cuesta ese rato de diversión. Ir al cine es un entretenimiento, ir al teatro también. Muchas otras cosas y casi todas cuestan dinero. Con el casino sucede lo mismo.

Se trata (o debería tratar) de pasar un rato divertido jugando a algo, preferiblemente en compañía de amigos y en un entorno que puede ser agradable si los crupieres lo son (que suelen) y los compañeros de mesa también.

 

¿Nunca se puede ganar dinero en un casino?

A la larga no pero a corto plazo sí. Si no se pudiese nunca ganar en un casino, poca gente volvería. El aliciente es que hay días que se gana.

Y otros que se pierde. Y aunque es más agradable irse con ganancias que con pérdidas, ambas cosas hay que tomarlas con ecuanimidad. El día que se gane hay que alegrarse por ello sabiendo que la próxima vez se puede perder. O no. Y cuando se pierda, lo mismo. Ya se ganará otro día. Al final si se apuesta poco, casi se empata a la larga.

Lo que hay que tener muy claro es que hay que ir con una cantidad fija de dinero a jugar. Y tiene que ser una cantidad de dinero despreciable para la economía del jugador. Si lo pierde, no va a afectar en absoluto a su vida.

Ultimate texas holdem
 

¿Hay alguna excepción a la regla de perder a largo plazo?

Hay que ser realistas. Las hay pero son muy pocas.

  • Blackjack cuando se cuentan cartas si se dan las condiciones favorables
  • Poker de contrapartida (caribeño) si juegan 7 jugadores y comparten información sobre sus cartas
  • Three Card Poker si el crupier muestra por descuido alguna de sus cartas de forma regular
  • Ruletas defectuosas o mal calibradas en las que unos números salen más que otros a lo largo de muchas tiradas
  • Cuando se puede predecir mediante computadoras en qué zona de la Ruleta va a caer la bola estudiando la trayectoria
  • Algunas modalidades de Vídeo Poker (Deuces Wild) tienen un ligero margen a favor si se usa la estrategia correcta

 

¿Cuanto cuesta el entretenimiento?

Depende de cada juego. Cuanto menor margen de la casa, menos dinero se perderá. Cuanto menos apostemos, también.

También influye la velocidad a la que se jueguen las partidas. A mayor rapidez, más deprisa perderemos. Por lo tanto los tres factores son a tener en cuenta. En las máquinas tragaperras se apuesta poco cada vez pero el margen para la casa es tan alto y se juega tan deprisa que perderemos más que en cualquier otro juego.

Otro punto importante es que hay juegos que requieren estrategia para que el margen sea lo mejor posible. Cuando se habla de que el margen del Blackjack está en torno al 0.5%, eso es jugando con la mejor estrategia posible. Lo mismo para el Poker de contrapartida,  el Ultimate Texas Hold’em y el Video Poker.

Por el contrario hay juegos que son de puro azar: la Ruleta, los Dados o el Baccarat (punto y banca). Una vez hemos hecho la apuesta inicial no hay ningún poder de decisión. Son más sencillos pero menos atractivos desde el punto de vista intelectual. No hay que pensar nada.

¿Cuanto nos gastamos por ejemplo en 200 partidas apostando 5€ en cada una, en diversos juegos?

  • Blackjack: 5€. Es más barato que el cine.
  • Ruleta europea a una suerte simple: 13.5€
  • Dados jugando al Pass Line: 14€
  • Punto y banca (Baccarat): 11€
  • Poker de contrapartida: 52€. Esto es para pensárselo…..

 
Y además algunos casinos invitan a cerveza y refrescos. ¿Qué más se puede pedir?

Al final del apartado La casa siempre gana se dan más detalles sobre el margen de la casa para cada juego.

 

Las cuatro reglas de oro

Si nuestra intención es pasar un buen rato perdiendo poco dinero, lo que hay que hacer es:

  • Apostar el mínimo posible
  • Elegir un juego con bajo margen de la casa
  • Elegir las mejores apuestas en cada juego en caso de haber varias
  • Aplicar la estrategia correcta a cada juego si la tiene

 
Si en cambio se quiere ganar en un casino a largo plazo, entonces hay que estudiar en profundidad los juegos, los casos en los que esto puede ocurrir y si se pueden aplicar a un casino y juego concreto.

No se aconseja ir a un casino por otra razón distinta de las dos anteriores (sobre todo por necesidad). El casino ofrece juegos que son de “recompensa rápida”. Se juega, e inmediatamente se gana o se pierde, no hay que esperar (como la lotería). Este tipo de juegos pueden enganchar mucho. Y es cierto que en los casinos hay gente que tiene serios problemas de adicción, no disfrutan en absoluto y juegan por necesidad y compulsión. La vida de una persona puede acabar arruinada económica y psicologicamente por el juego.

Además no es lo mismo apostar que jugar. ¿Nos gusta jugar a un juego? ¿O lo que nos gusta es apostar dinero? No es lo mismo. El apostar cantidades fuertes proporciona unas emociones añadidas a las del propio juego en sí, que también pueden resultar adictivas. A veces estas dos concepciones no están reñidas pero suele predominar una más que la otra. Es menos peligrosa la primera y es mejor que nos guste jugar un juego en sí y no el hecho ganar o perder dinero. Así apostaremos siempre poco.

Sea como sea hay un signo que no suele fallar: si no nos estamos divirtiendo algo va mal. Es mejor dejarlo e irse.